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miércoles, 10 de octubre de 2012

Día Mundial de la Salud Mental


Edvar Munch - El Grito - 1893

     El 10 de Octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental que, según la Organización Mundial de la Salud, sirve para sensibilizar al público acerca de los problemas de salud mental y fomentar el debate sobre los trastornos mentales y las inversiones en servicios de prevención, promoción y tratamiento.
    
     El tema de este año es «La depresión, una crisis mundial». La depresión es un trastorno mental muy frecuente, entre cuyos síntomas se encuentran pérdida de interés o placer, falta de autoestima y de concentración, sentimientos de culpa, tristeza, sensación de cansancio y trastornos del sueño. Es normal que todos tengamos días o épocas en los que estemos algo deprimidos, pero si la depresión es muy intensa, se hace recurrente o se cronifica, puede dificultar enormemente el desempeño laboral y social de la persona, en cuyo caso adquiere un carácter patológico y requiere de atención profesional. La depresión afecta a más de 350 millones de personas de todas las edades y en todas las comunidades y, aunque se dispone de tratamientos eficaces para tratarla, el acceso a ellos es problemático en la mayoría de los países, y en algunos sólo lo reciben menos del 10% las personas que lo precisan. Según el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), una de cada cuatro personas en España va a sufrir un trastorno mental a lo largo de su vida. Sin embargo, nuestro país se encuentra entre los que menos invierten en salud mental en Europa (mientras en algunos países europeos la inversión en salud mental se sitúa entre el 13 y el 14% del gasto total en salud, en España apenas llega al 5%).

     El gran talón de Aquiles en la sanidad occidental siguen siendo la prevención y la detección precoz. La salud de una persona depende de un conjunto de factores físicos, conductuales, cognitivos y emocionales, pero también económicos y socio-culturales. La prevención, la detección y el tratamiento de las enfermedades mentales deben realizarse desde un enfoque holista, y mediante una aproximación terapéutica integral. Hemos de dejar atrás ya la dicotomía mente-cuerpo, tan presente en nuestra cultura, y aceptar que el ser humano es un complejo físico, mental, emocional y social indivisible. El día de hoy no debería servir sólo para tomar conciencia sobre el problema de la salud mental en nuestra sociedad, sino también para reflexionar sobre cómo podemos, cada uno de nosotros, mejorar nuestra salud y, por consiguiente, la de nuestro entorno. Llevar un estido de vida saludable, evitar el estrés, tener unos buenos apoyos sociales, y, sobre todo, reírse mucho y disfrutar cada momento, son unos consejos fáciles que todos deberíamos seguir para mantener y mejorar nuestra salud mental y la de las personas que nos rodean.

En la tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad.
Facundo Cabral (1937-2011). Cantautor, escritor y filósofo argentino. 

Sólo la alegría es garantía de salud y longevidad.
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Médico español


domingo, 1 de enero de 2012

Un año acaba... ¡y otro comienza!

Adiós 2011...

Durante el pasado año murieron dos grandes musicoterapeutas, dos de los culpables de que la musicoterapia sea una preciosa vocación para algunos entre los que me incluyo, así como una forma de mejorar la salud y la calidad de vida de muchas personas. Me gustaría recordar a Tony Wigram y Clive Robbins, grandes pioneros, mentores y difusores de la musicoterapia. Descansen en paz.

A finales del 2011 el Ministerio de Sanidad de España hizo público el "Informe de Terapias Naturales", relizado "a efectos de una futura regulación de las terapias naturales en nuestro país". En este informe se incluye la musicoterapia como terapia natural, dentro de las técnicas de la mente y el cuerpo, que son "prácticas que se concentran en la interacción entre la mente, el cuerpo y el comportamiento, y técnicas de control mental para afectar las funciones y promover la salud. Entre ellas destacan el yoga y la meditación. Otras prácticas que pueden incluirse en este grupo son la oración, la curación mental, y las técnicas que emplean soluciones creativas relacionadas con el arte, la música o la danza, cuando se utilizan como terapias".

Si bien la inclusión de la musicoterapia en este informe es positiva para su futura regulación como categoría profesional en nuestro país, y si bien me parece correcta su calificación como práctica relacionada con el arte y centrada en la interacción mente-cuerpo, también es cierto que la descripción es tan superficial que no hace honor a la inmensa riqueza de la  musicoterapia.

Es curioso (y anacrónico) también el hecho de que, junto a la musicoterapia se mencionen prácticas como la oración y la curación mental. Tengo una visión holista del ser humano y estas prácticas merecen mi respeto. La mayor fuerza curativa se encuentra dentro de cada uno y la labor de un terapeuta es potenciarla. La música, al igual que muchas otras prácticas, viene siendo usada por la humanidad con fines terapéuticos desde tiempos prehistóricos. La musicoterapia no reniega del origen místico de la música y de sus propiedades curativas innerentes, conocidas desde hace mucho. Pero hay que aclarar que la musicoterapia no es una mera "práctica", sino que, desde hace unos sesenta años viene siendo una aplicación metodológica de la música en función de la persona y sus necesidades, y por parte de un terapeuta cualificado, que avanza gracias a la investigación y la práctica por parte de musicoterapeutas cualificados que asumen un código ético y unos marcos teóricos y metodológicos. Es decir, la musicoterapia como una forma de psicoterapia que es, es una ciencia.

Así pues, que la musicoterapia se incluya en el Informe de Terapias Naturales en el fondo es bueno... Pero es frustrante saber que, en otros países, es desde hace mucho tiempo ya una profesión sanitaria reconocida y prestigiosa, instaurada en las instituciones de salud y educación, cubierta en muchos casos por la seguridad social y difundida en muchas universidades como carrera universitaria. Aquí mucha gente la sigue asociando a musiquitas mágicas y juegos de niños. No es de extrañar cuando ha sido durante 2011 cuando el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana y la Consellería de Sanidad han firmado las bases par acreditar y autorizar la Psicología como profesión sanitaria. Eso significa que, ¡por fin!, los gabinetes de psicología estarán registrados como centros y servicios sanitarios.

En España, en esto como en tantas otras cosas, vamos unos cuantos pasos por detrás. Lo de "ir al psicólogo", todavía está muy lejos de ser asimilido por la sociedad, y muchos se dejan llevar por los prejuicios y el "qué dirán". Pero poco a poco cada vez hay más personas que se dan cuenta de que ir a terapia no es un signo de debilidad, sino todo lo contrario, pues representa el primer paso de la mejora de uno mismo.

¡Hola 2012!

Del 4 al 7 de Julio del 2012 se celebra en Valencia el XVIII Congreso Europeo de Psicoterapia con el título "Psicoterapia: Mejorando la Salud Mental y el Bienestar Emocional de Europa" y bajo la máxima de que "no hay salud sin salud mental". Los temas prioritarios, que son los mismos que los del Pacto Europeo para la Salud Mental y el Bienestar del año 2008 son: prevención del suicidio y la depresión, salud mental en jóvenes, salud mental en tercera edad, disminución de la estigmatización y la exclusión social y salud mental en situaciones laborales.

Este tipo de congresos son una buena oportunidad para que los expertos intercambien conocimientos. Pero deben ser también una excusa para la reflexión por parte de todas las esferas de la sociedad. La salud mental y la psicoterapia han venido siendo denostadas por la sociedad (empezando por la sociedad científica) en pos de la medicina fácil del valium y el prozac, y ya va siendo hora de que todo el mundo reflexione sobre lo importante que son el equilibrio y el bienestar psíquico-emocional en los miembros de una sociedad que aspira a ser más justa y feliz.

Estamos en esa época de cambio en la que solemos hacer balance del año que acaba y preparativos para el que empieza. El 2011 ha sido un año intenso a nivel político-social y realmente parece que el 2012, tal y como mucha gente vaticina, va a suponer una época de cambios en muchos sentidos. Por supuesto que no se va a acabar el mundo... Sin embargo, la cultura occidental (léase capitalismo, globalización, consumismo, positivismo y un sistema democrático que no hace honor a sus significado etimológico) se está viendo sumido en una profunda crisis que antes o después debe desembocar en cambios. El arte, la filosofía, la ciencia, la política... forman un gran entramado que influye a la sociedad. Pero es a su vez la sociedad, todos y cada uno de los que la formamos, la que crea ese entramado y lo transforma. Si asumimos nuestro cambio, nuestra mejora personal, asumimos el primer paso en la mejora de nuestro entorno, de la sociedad y del mundo.

Me gusta imaginar un mundo en el que los psicoterapeutas somos innecesarios. Un mundo en el que todas las personas poseen las herramientas cognitivo-emocionales necesarias para afrontar sus vidas de forma eficiente, placentera, ética y en definitiva, feliz. Estas personas no sólo vivirían plenamente, sino que su existencia sería también una motivación, una inspiración y una causa de alegría para todos los demás. Hasta que llegue el día en que los psicoterapeutas sobremos lo mejor que podemos hacer para aportar nuestro granito de arena en la construcción de un mundo mejor es hacernos conscientes de que, para mejorar el mundo, lo mejor es empezar por uno mismo